04 julio 2017

Japón: o enamorarse por 2da vez

Japón es de esos lugares con los cuales soñás por mucho tiempo. Soñás con ir a visitarlos, pero todo te parece demasiado lejano como para convertirse en uno de tus destinos reales.

Aún me miro de 12 años, metiendo dentro de un sobre el dinero ahorrado mensualmente y mandarlo por correo a direcciones desconocidas y exóticas en Japón, y un mes después, recibir a cambio un libro lleno de hermosos dibujos con caracteres que por gracia del señor, identificaba a veces (Pero obviamente, nunca entendí lo que significaban).

Porque sí, señoras y señores, si bien no soy una “otako” o como ustedes quieran llamarlo, he sido una gran adoradora de la cultura japonesa: entre mi adoración por Sailor Moon a los 12 años (al punto de imitarla con el objetivo de convertirme en ella… No les digo cómo me puse cuando supe que su cumpleaños era un día después del mío), mi obsesión por Marie-Antoinette después de echarme en una sentada toda el anime de la “Rose de Versailles”, mi capacidad para comer todo lo que pareciera sushi, o mi experiencia en la cocina japonesa, puedo decir que tengo un gran amor por este país… y el visitarlo era uno de mis objetivos de vida.

Así que fue de esta manera que decidí, un día común y corriente, reservar mi viaje e irme durante la época más perfecta: Primavera.

¿Y saben qué?

Fue lo mejor que pude haber hecho en mi vida (en especial este año, en el cual las cosas no han sido tan perfectas como esperaba). Porque sí, me enamoré aún más de Japón. El estar cerca de esas cosas que sólo idolatraba con la imaginación, sólo pudo hacer más fuerte este amor.