30 diciembre 2014

Compartiendo con los monos en su ciudad: Lopburi


Cuando era pequeña y mi papá me llevaba al zoológico de Chapultepec, cada vez que nos deteniamos en las jaulas de los animales, yo le preguntaba: "Papi, ¿creés que los animales son felices ahí? ¿Creés que los osos polares tienen mucho calor?...". Cada vez que mi papá me explicaba lo cruel que era tener a esos animalitos encerrados de esa manera, sentía una especie de ahogo y culpabilidad.

Tenía la esperanza de que en Lopburi, estos sentimientos no aparecieran, y no me equivoqué. 

25 diciembre 2014

Koh Yao Noi... Haciendo las paces con el mar


Cuando era pequeña, amaba el mar. Me parecía algo misterioso, cuyo flujo de vida no sabía de dónde provenía. 
Cada vez que mi papá me decía que iríamos a Tela, añoraba con ansias el momento en que estaría frente a eso tan majestuoso. 

Después de 3 años de ir a Tela, 2 veces por año, y algunos traumas (entre ellos la enfermedad alimenticia que tuve), mi amor por Tela y por el mar empezó a desaparecer. 

A medida que pasaban los años, mi desamor creció y con él las pesadillas de olas gigantes y asesinas empezaron a surgir. Por mucho tiempo me negué a ir a la playa, y decidí dejar de nadar o de tener contacto con reservas de agua (piscinas, mares, ríos...).


18 diciembre 2014

Siem Reap


Es mi último día en Siem Reap (Camboya), la ciudad con la que decidí tener un primer contacto con Asia.

Es cómico el sentimiento que tengo desde que aterricé en este país. Poniendo a parte el hecho de que estamos en Asia y de que es una cultura relativamente diferente a la nuestra, siento cierta nostalgia por Tegucigalpa y por Honduras en general.

15 diciembre 2014

Tortazo cultural

Siempre que viajo intento informarme sobre las costumbres de cada país por el que transito o en el que me quedo. Voy siempre con la mente abierta, imaginando que el "otro" es alguien como yo, con sus diferencias y todo, pero como yo.

En este viaje cometí muchos errores, sobre todo porque decidí no informarme sobre los países por los que iba a transitar. La historia de estos errores es un poco peculiar y cómica.
Decidí vestirme lo suficientemente neutra y "decente", pero decidí no pensé en que una camisa un poco transparente y escotada podría estorbarme.
Al llegar a Egipto, este pequeño detalle se reveló como un muy grave error... Primero, un guardia muy extraño nos detuvo porque según él yo transportaba elementos "no autorizados" en mi mochila.
"-Watery-me repetía-watery"
Por más que insistí en que no entendía ninguna palabra que me decía, el guardia seguía insistiendo, hasta el momento en el que me dijo: "Watery for camera".
Abrí mi mochila y le mostré un paquete de baterías alcalinas que tenía en la bolsa pequeña de mi mochila.
"-This is not allowed"
Fue ahí donde mis aprendizajes sobre las actitudes corruptas de los policías de Honduras salieron a mi rescate...
"-Lo siento-le dije en inglés-pero revisé en la página de la compañía aérea y en ningún lado encontré que esto fuera prohibido"
Al decir esto, el señor me puso las baterías dentro de la mochila de nuevo y me repitió que éstas no eran permitidas, mientras miraba mi escote... (Y gracias a Dios no estoy muy dotada como muchas otras mujeres...).

Al subir las gradas, todo empezó a aclararse. El aeropuerto estaba repleto de hombres y las mujeres que estábamos ahí o éramos extranjeras, o estaban vestidas con burqas.

Sí, mea culpa. Tuve que haberme informado más para no vestirme así y evitar de esta manera las miradas indeseables de muchos hombres. Pero no puedo negar que esta experiencia egipcia fue todo un tortazo cultural. Aún no supero las personas que vigilaban la entrada de la puerta de cada baño.

Pero mi consuelo es que mi experiencia en los aeropuertos de Tailandia fue tal y como lo imaginé: excelente. El país me recibió con sol, helados de Mcdonald's con sabores exóticos, así como con bebidas de té verde con licha. Simplemente fantástico.

Actualmente me encuentro en Camboya, en la ciudad de Siem Reap, en la que la gente es tan bella de todas las maneras posibles que me cuesta describirlo.


12 diciembre 2014

Dreaming of Thailand








Mi historia con Tailandia empezó en el 2006, con un sueño aparentemente sin sentido que terminó siendo una premonición extraña de algo que se haría realidad unos días después. Años más tarde, entendí algunas cosas del porqué este viaje me había sido propuesto de la nada (En agosto del 2012, C. me ayudó a entender las relaciones entre este fenómeno y la bondad del colega que me recomendó para el trabajo).