23 diciembre 2013

Caravana...


Hundida en un virus que me tiene estornudando y tosiendo desde hace dos semanas, me encuentro al fin de vacaciones y escribiendo tranquilamente en mi teclado "español"(comprenderán que muchas veces, cuando no pongo acentos o cosas por el estilo se debe a que me encuentro en la hora de almuerzo en el trabajo y el teclado francés me limita de cierta manera)...

En fin, hoy, mientras trato de recuperarme de esta enfermedad y escucho "Caravane" de Raphaël, pienso en el torbellino que ha sido mi vida estos 7 últimos años, desde que me vine a vivir a Francia... Con sus crisis existenciales, con sus altos y bajos... Con sus separaciones y con el reforzamiento de las relaciones más valiosas. Con sus heridas profundas y con sus logros más grandes... Con sus buenas noticias y con las malas.
Imagino que así es esto.

Después de estos últimos 7 años de formación, me he convertido en alguien más curioso, sedienta por conocer más sobre el ser humano y sus culturas, pero al mismo tiempo, he tenido esa increíble decepción que me hace añorar con ansias el fin de la humanidad... el fin de sus lágrimas y de sus injusticias.

Estos últimos años he conocido a una Gabriela menos inmadura, más fuerte... Pero al mismo tiempo me he dado cuenta que no logro separarme del odio que le tengo a ciertas personas. Los amigos que consideré perdidos me demostraron que nuestra conexión siempre será eterna, y aquéllos que consideré "Amigos para siempre", sólo fueron nombre... Esta vida da tantas vueltas, y no sé si querer seguir, o detenerme... Pero mientras tanto, seguiré avanzando en esta caravana en la que nací...

17 diciembre 2013

Jamais je n'oublie vos voix...



Después de un año de proceso, lo logré. ¡Lo logré! Y todo parece tan increíble, tan poco real... Bueno, la verdad el proceso inició hace un año, pero el trabajo para llegar a este punto en específico, en el que mi "historia creada" pudo al fin iniciar data del día en que nací...
Mi vida ha pasado frente a mis ojos como esas migajas que recogí para llegar hasta la boca del gigante: vi a mis compañeros del colegio reírse de mí mientras pensaban que "El Miedo" era lo único que me caracterizaba, vi a mis papás suspirando y lamentándose porque en su mente estaban condenados a mantenerme de por vida, vi a los antiguos "amores" que intentaron ahogarme en el Styx... Vi el millón de Gabrielas que nunca creyeron llegar.

Lo vi, pero no me detuve... Seguí adelante, hasta el jardín de mi abuelita, con sus flores y plantas de café. La escuché regañarme, darme unas pequeñas palmaditas para que aprendiera a seguir adelante. Acompañé a mi abuelo a comer sus guayabas rojas y mazorcas de maíz. ¡Me sentí en casa de nuevo! Saltando alrededor de ese cuadro de concreto, rodeado de plantas exóticas y amor...

Diez años han pasado desde que mi abuelo no se sienta conmigo (U once... si contamos el año durante el cual durmió). Diez años desde que dejó de comprar la loto con la esperanza de ganar para "mandarme a estudiar a Francia". 

Dos años han pasado desde que mi abuelita dejó de cantar conmigo frente a la grabadora para enseñarme que la música también vivía en mí.

El día de hoy recibí una foto de ellos sonriéndome... Atrás, escribieron: "Aquí seguimos, Gaby. No olvidés nuestras historias... Nuestras luchas... Aquí seguimos".

Los quiero abuelitos... Y este logro es para y gracias a ustedes.