06 diciembre 2012

No...



"No"... Una palabra tan sencilla y complicada al mismo tiempo. Es tan fácil decirla, pero tememos el hoyo negro en el que puede hundirnos eternamente.
Somos cobardes...

"No"... Se los digo, "No"... No quiero que regresen, no lo deseo. No puedo ni deseo vivir con este dolor interno, no quiero seguir viviendo acumulando intentos. No lo deseo...

Esta vez no, esta vez no vuelvo a hacerme accesible, esta vez no vuelvo a retomar lo dejado por dolor.  Esta vez no escucho más sus excusas... Esta vez no..

Esta vez, todo terminó...

03 diciembre 2012

Querido F.,

Querido F.,

Me alegro mucho recibir tu respuesta, o al menos eso creo, aunque para serte completamente sincera, senti como un sabor amargo dentro de mi boca al leerla.
Me habria gustado ser un poco mas valiente, y decirte directamente estas cosas. La verdad, empece esta carta redactandola directamente a tu nombre, pero deje de hacerlo porque no considero necesario que recibas algo que no has pedido.
Pienso que si deseas conocer la verdad de algunos aspectos de este mundo, te tomaras el tiempo para hacerlo por vos mismo. Esta carta quedo en un lugar relativemente publico, y al leerla, estoy casi segura que vas saber que es para vos.

Hace unos minutos, leia algunos correos que me escribiste hace unos cuantos años. Era increible como estabamos de sincronizados a pesar de las diferencias que nos separaban. Sinceramente, creia en nuestra amistad, en ese lazo cosmico que nos unia a los dos... Y aunque a veces no lo deseara, sigo creyendo en nuestra conexion. A pesar de que un gran oceano nos separe, y que hayamos tomado direcciones completamente diferentes estos 7 ultimos años, sigo pensando todo el tiempo en vos.
Cuando hablo con mi jefe, o simplemente cuando se de alguien que viene del mismo pais en que vivis actualmente, pienso en vos. O cuando sueño, regresas constamente a mi mente... Como si siguieras presente aqui. No regresas como un simple recuerdo o como "algo del pasado"... Estas ahi, como eso que sos ahora, eso que odio y adoro al mismo tiempo.
A veces, nuestros antiguos compañeros de la escuela me preguntan por vos... Hago esfuerzos sobrenaturales para no derramar ni una tan sola lagrima y responder "Hace mucho que no hablamos... La verdad, no se nada de el, a parte de que se fue a vivir al Sur". No me importa mucho que piensen, solo  no quisiera sentir ese dolor dentro de mi, o no recordar la escena del video de "Les Mots", en la que Seal cae de la barca que compartia con Mylène.

Estamos tan lejos, F., tanto que es imposible acercarnos de nuevo, y tu respuesta a mi correo, lo comprueba. Me escribis esos mensajes lindos, pero como si los hubieras tomado prestados de libros u otras cosas... Seguramente, son mensajes sinceros, pero tan "estandar" que ya no puedo encontrar tu "vos" en ellos.

Tu luz ha sido contaminada por todas esas luces artificiales que provienen de diferentes fuentes. La inmensidad de tu ser, y de todos los astros que te componen, ya no son visibles desde en el angulo en el que me encuentro actualmente... Ya no te siento, como senti esas noches infinitas en el desierto de Marruecos, sino como esas ciudades y sus noches debiles.

Te quiero, y no por el "antes", sino por el "siempre". Y dejare que las lagrimas fluyan, llevandose con ellas la esperanza.

Adios,

Gaby

01 diciembre 2012

And I am done with my graceless heart...



Te propongo que me veás directamente a los ojos. ¿Ves algo dentro de ellos? ¿Ves mi voluntad y amor propio derretidos dentro de ellos?
Sí, durante mucho tiempo fui estúpida y ciega. Dejé que tomaras mi orgullo, y esa alegría que me caracterizaba y la transformarás en una colección de miedos.
Y si querés que te diga la verdad... No. No me arrepiento. Al contrario, me habría arrepentido de no haberlo hecho. Me habría sentido como la persona más estúpida al haberme detenido, y al haber cometido dos veces el mismo error. ¿no creés que habría sido completamente estúpido?
¿Querés saberlo? Me siento increíblemente orgullosa de haberlo hecho. Por primera vez en mi vida, me sentí fuerte. Al colgarte el teléfono, me sentí increíblemente bien.
Te encantó irte de viaje con tu amiga, que por cierto es tu ex-novia, sin tomar en cuenta cómo me habría sentido yo. No sólo te conformaste con ello, sino que me dejaste plantada, esperándote durante horas mientras paseabas con tu amiga, tus amigos, y tu pasado... Como si yo nunca hubiera existido.
¿Cómo de siente dejar de existir?
Yo me sentí increíblemente bien. Bebí ron, me prepararon vodka con jugo de arándanos. Pude escuchar la lluvia en el jardín, pude tener conversaciones aburridas, conversaciones interesantes. Pude emborracharme durante unos minutos, pude reflexionar en lo que realmente quería. Y vos, claro que no tenés el derecho de quitarme eso... Es más, nunca vas a poder quitármelo.
No me arrepiento, claro que no.
Y gracias a tu total incomprensión, a tus caprichos característicos, a tu egoísmo, pude vivir una de las noches en la que imágenes sin sentido me mostraron lo que realmente tenía que ver sobre mí misma.

Fue un sábado en la noche, ese día me perdiste completamente... Ese día comenzaste a perder tu poder.

Los arrepentimientos se reunieron todos como viejos amigos... Los demonios tomaron un poco de carne, y al final me dejaron mi libertad.