13 septiembre 2012

Víctima de la generación de los 80s...

Cuatro años han pasado ya desde el día en que publiqué en mi blog un artículo sobre la terquedad de aquéllos que nacimos durante los años 80s.
No voy a negar que soy de esas personas que tienen esa obsesión por aprender a hacer el mayor número de cosas posibles, y no sólo eso, sino que hacerlas perfectamente bien.

Creo que toda mi vida he cantado. Recuerdo a mi abuela poniéndome frente a la grabadora a cantar "La canción de la lluvia", a mi tía inscribiéndome a concursos de canto cristiano, o a mi mamá llorando porque canté su canción durante un concierto.
La gente habla de dones, y que sólo el talento puede moverte... Yo lo que puedo asegurar es que si he tenido algún nivel en alguna actividad es porque he puesto todo mi empeño en realizar bien las cosas. ¿Probablemente tengo el don de la perserverancia o la terquedad? 

En febrero, Pame me enseñó este folleto en el que hablaban de un conservatorio en la comuna en la vivo actualmente. No sé qué pasó en ese instante, pero desde ese día, esa obsesión volvió a invadir mi ser y me propuse hacer todo lo que estuviera a mi alcance para tener la oportunidad de entrar a clases de canto lírico.

Esperé con impaciencia el 15 de mayo para poder realizar la pre-inscripción, repasé como enferma los libros de solfeo, pasé horas buscando las obras que podría interpretar... En el momento en el que una amiga de Facebook publicó "Lascia Ch'io Pianga" de Haëndel, decidí tomarlo como una señal y practicar esa canción para mi audición. Pasé horas durante mis vacaciones tratando de mejorar mi oído musical, y a pesar de las críticas de mi hermana menor, y de las muchas enfermedades de las vías respiratorias que tuve que soportar, canté y canté hasta que tuve un nivel... mmm... Aceptable para todo el tiempo que no he cantado y para todos los esfuerzos que he realizado.

La audición fue el día de hoy y lo peor de todo es que fui la primera en pasar. Al igual que Jennifer Beals en Flashdance, entré a la sala de piano invadida por los nervios, pero contenta porque a pesar de cualquier tipo de resultado que tenga se que puse el mayor empeño para no sacar gallos en todas las notas... Debido a que temblaba como enferma, las notas vibraban mucho, pero puedo sentirme aliviada por haber evitado los bloqueos por pánico escénico. 
La verdad, cuando trato de recordar cómo canté, se me hace imposible definir exactamente qué hice bien o mal debido a mi gran problema con los nervios... 



Sé que al igual que el personaje de Flashdance mi preparación es absolutamente salvaje y que puede estar lleno de errores... y mi pijama no ayuda en nada. Pero bueno, así es esto...

Mañana, los resultados... "Sí", "No" o "Lista de Espera"... La verdad, no me hago muchas ilusiones, pero siempre me queda la asociación de adultos para intentar mejorar.

06 septiembre 2012

Maldita mierda

Y a quien le importa si duele tanto? A nadie... Sinceramente a nadie. Recuerdo esta cancion que decia literalmente "A quel sein se vouer? Qui peut prétendre nous bercer dans son ventre?" (A que seno consagrarse? Quien puede pretender que nos arrulla en su vientre?). A nadie le interesa nada. A nosotros, malditos humanos de mierda, solo nos interesa tener poder y ya. Poco importa si herimos profundamente con palabras...
"Para nada aguante todo"
NO ME JODAS DICIENDOME QUE AMAS MI VOZ, CUANDO LO QUE REALMENTE SIENTE TU ALMA ES QUE NO SOPORTA LOS SONIDOS EMITIDOS POR MI BOCA.

A veces simplemente quisiera encontrar a alguien que me quiera constantemente, de la misma manera en que me amo desde un inicio... Que me diga que me quiere por quien soy, sin pensar en lo que puedo dar. Y sobre todo, que me quiera sin esperar nada de mi... Pero para que hacerme ilusiones en un lugar repleto de mierda y controlado por mierda?

La verdad es que soy una verdadera pendeja creyendo... O al menos lo fui.

04 septiembre 2012



Querida oscuridad, amada oscuridad... heme aqui de vuelta, de regreso contigo, a tus brazos. Abraza una vez mas a esa niña de 20 años, la cual hiciste crecer. A la cual le enseñaste a amar, a cantar, a llorar y sobre todo... a odiar.

Tu eres leal... Tu eres fiel. Y el odio que siento dentro de mi pecho ha madurado con el tiempo. He llegado a olvidar y a dejar de reconocer a esa persona que soñaba con tirarse desnuda sobre la nieve. Te juro que ya no la reconozco, he olvidado quien es... La encuentro completamente ridicula e infantil. Con sus melancolias azules, su cuaderno lleno de lluvia y sus sentimientos de abandono.
Heme aqui con mi dolor negro, sin esperanza alguna. Heme aqui dejando de creer... Implorandote que me des todas esas fuerzas negras para realizar mi venganza palida.

Y me has dado tanto, querida oscuridad. Me regresaste lo perdido y me acompañaste en mis momentos de poca lucidez.

Me encuentro en este momento, invocando a esto que se encuentra adentro, deseando que la venganza sea realmente realizada contra esa traicion... esa injusticia. Esa injusticia que me convierte en una completa prostituta y en santos a aquellos que con mucho razonamiento hunden cada dia el cuchillo dentro de la llaga.

Y la autolastima ha desaparecido, solo queda el odio, la oscuridad, y ese dolor negro, que me ayudara, querida oscuridad, a realizar mi venganza.

Te invoco querida oscuridad... Convierteme en el monstruo que realmente soy.