28 agosto 2012

Fragmentos

No se de que manera este ligada a casa, y no tengo bien claro bajo que latitud se encuentra exactamente mi patria... Al pensarlo, me doy cuenta que soy ese "extranjero" del cual Baudelaire habla en su Spleen de Paris, maravillado con las nubes, lo lejano y lo inalcanzable...
Mi regreso, como fue? Haber regresado despues de dos años, fue un torbellino de experiencias que se reencontraban unas con otras, destruyendo asi el curso lineal que siguen normalmente los eventos.
Pedazos de recuerdos... y el hecho de estar completamente ebria acentua aun mas ese extraño sentimiento de "caos deseado". Lo interesante es que al encontrarme en ese estado, me converti en quien era realmente dejando al mismo tiempo de ser yo misma. Es dificil explicar como me encontre abrazando a este muchacho casi desconocido, pidiendole que no se fuera, que se quedara unos minutos mas, cuando en realidad hemos intercambiado unicamente unas cuantas palabras en nuestras vidas. Seguramente el hecho de ser alguien casi desconocido me da ese "confort" tan deseado. Pero la verdad es que solo puedo sentir alegria y seguridad estando junto a Linda... No es solo cuestion de nostalgia, es cuestion de esta conexion inmaterial que siempre hemos tenido ella, Nincy y yo. La lluvia volvio a tener sentido, cuando acostadas sobre el suelo, frente a cierto hotel de la capital, hablabamos sobre nosotras, y sobre todo, sobre nuestros miedos.
Cuando volvi a abrir los ojos, no pude definir exactamente que estaba viendo, pero senti esa familiaridad, esa alegria de sentirme "en casa". Ahogue mi tristeza, que podia escuchar a penas debido al volumen excesivo de la musica, abrazandola. Nincy estaba ahi, y yo estaba muy feliz de reencontrarla. Estaba feliz de que pudiera explicarme la vida como lo hacia antes... "Nincy, por que hay globulos rojos dentro de la sangre? Como son? Como la forman? Como pueden separarse del plasma? Es posible?"
Nincy estaba ahi, y Linda tambien... y yo las quiero mucho, pero odio a una gran parte de todas las demas personas y quiero matarlas. Quiero que todas se mueran... que mueran sus estupidas caras feas, y sus sonrisas deshechas. Un asesinato de la humanidad... Cuenten conmigo.
Pero aun quiero entender como llegue a La Leona, y como demonios en el momento en el que todo se hacia demasiado problematico, mi hermana me encontro. 

"Son necesarios unos cuantos minutos para darme cuenta cuan importante puede llegar a ser una persona en mi vida". Me dijo.
La lluvia me impedia entender con exactitud todas las palabras de su platica, pero no puedo negar que me agradaba poder hablar en ese momento.
Muchas veces quise hablar en años pasados, pero mi voz era siempre silenciada. Esa vez, tenia miedo de arrepentirme de nuevo.
Fue una noche llena de platicas, para ponernos al dia sobre nuestras vidas y hablar sobre cuanto admiramos a hechos y personas.
"Me gustan los escritos que no usan un lenguaje complicado y que aun asi tienen cierta estetica"
"Ya estoy vieja
- El tiempo te ha hecho mucho bien"
Tengo menos miedo de los miedos anteriores, pero tengo nuevos que atormentan cada una de mis noches. Es dificil dormir escuchandolos gritar y caminar sobre mi almohada.

Me gusta mucho cantar, pero me gusta mas cantar con Linda a mi lado. Amo Bohemian Rhapsody... Sobre todo si se grita a todo pulmon en "Angry Beaver".
Me gusta mucho lo que puedo llevar dentro de mi...

Los recuerdos son fragmentos dificiles de ligar...

No necesito ni deseo poner ningun tipo de estetica en lo escrito.

Pienso entonces escribo.

11 agosto 2012

La ilusión nunca se transformó en algo real...



"No me gusta la relación que tenemos en este momento"... Es fácil decir esas cosas, es fácil asegurarlo y rendirte sin seguir intentándolo.
Sí, creo que vale la pena esforzarme por lo que tenemos. Te amo, es evidente. Ésa es la razón por la que me niego como persona y sigo adelante diciéndome a mí misma que el sentimiento que tenemos es lo que siempre nos unirá...
Supongo que el hecho de que esto no esté funcionando es porque tuvimos ideas erróneas de quiénes éramos realmente. Probablemente imaginaste que yo sería una persona equilibrada... O te dijiste que yo seguramente no tendría un pasado. Quizás pensaste que podrías lanzarme al lodo, y que yo nunca me golpearía al caer. Sino, imaginaste que "la niña del blog", con su voz y sus escritos desequilibrados te llenarían completamente.

Yo me equivoqué al imaginar que siempre me amarías, que al igual que lo hacía las primeras veces que nos vimos en persona, tu mirada se iluminaría en el momento exacto en que entrara a tu auto. Nunca pensé que los besos matutinos desaparecerían algún día ni que los "TE AMO MUCHO" dejarían de ser dichos definitivamente.

Vivo en un cuento de hadas. Vivimos en un cuento de hadas. Los detalles cariñosos tenían que ser remplazados por palabras hirientes e inseguridades...

No, ya no soy esa persona de la que te enamoraste. No, ya no sos esa persona de la que me enamoré.
Pero te amo...


08 agosto 2012

El carbón

Somos historias... Y sentada en esa silla blanca de plástico, todo se pintaba más claro. El humo de la parrilla bañaba el ambiente tratando de mantener en silencio a todos los actores de esa obra, quienes se preparaban para interpretar una vez más una historia... Durante muchos días, me pregunté el "porqué de la existencia del ser humano". Decían por ahí que toda existencia tiene como objetivo "una acción". La silla es independiente de mí porque está ahí, porque realizará su acción aunque yo no esté ahí, pero me necesita  para realizar su acción, porque sino realizo la acción de sentarme sobre ella, su existencia tendría un sentido sin sentido. Somos interdependientes...
Concluí que el único objetivo de la existencia del ser humano es interpretar obras independientemente de mi existencia o no, pero para que la obra tenga sentido es necesario que yo la interprete siendo la espectadora.
Mientras las brasas consumían poco a poco el carbón, las historias comenzaron a aparecer en los ojos de cada uno de los presentes, quienes hacían hasta lo imposible por seguir actuando la escena "presente"

ESCENA 1: EL CUMPLEAÑOS

Unos años atrás, en ese mismo escenario, se interpretó "El cumpleaños". Todos rodeaban la fogata cantando la típica canción anual. Dos cómplices enamorados compartían una historia de amor apasionado, con miradas y caricias escondidas. Día y noche, el amor aparecía y abrasaba el carbón de sus deseos... ¿Por qué se terminó? ¿Realmente se terminó?

Al abrir los ojos, miró cómo el rojo vivo  consumía esa historia pasada. Los dos antiguos amantes miraban en direcciones opuestas, sin embargo, al encontrarse sus miradas, la historia hacía desaparecer el momento actual. 
Sí, la niña de la silla blanca sentía entre sus dedos la delicada mano de uno de los amantes, pero su ser se sintió como un intruso... Como uno de esos espectadores ebrios que interrumpe una obra elaborada. La niña de la silla blanca había probablemente amado esa historia más que al personaje, pero ésa no era su historia y probablemente nunca la sería.

La niña de la silla blanca odiaba al actor... En ese momento lo odio más que a su propia vida. Odio su personaje en "el momento actual". Odiaba sus zapatos de charol y su camisa negra cubierta de lágrimas silenciosas. 

"ABUSÁS DE MÍ TODO EL TIEMPO, PEQUEÑA PUTITA... no valés ni un mínimo esfuerzo".


ESCENA 2: EL SILENCIO

Él era silencio, todos lo sabían. Mientras la niña de la silla blanca tomaba la mano del amante, el viento llevaba con él las cenizas del carbón. Muchas naranjas caían al suelo y retumbaban en su corazón como el odio que sentía por las historias que no tenía.
La niña de la silla blanca miraba con curiosidad cómo el viento hacía bailar el fuego dentro del carbón. El viento era atractivo y muy talentoso. Era hermoso, pero invisible a sus ojos.
No lo amaba, no se sentía atraída por su sonido, pero se sentía cómoda y pensaba que esa historia de silencio le ayudaba a respirar.

Ese silencio era más que indispensable... Necesario. Toda obra musical necesita su grado de silencio para ser hermosa. 


ESCENA 3: EL BEBÉ

La niña de la silla blanca caminó a lo largo  de su cabeza marchita. El amante la tomó entre sus brazos y le hizo el amor durante muchas horas. 
"Algún día tendremos un bebé... Y será muy bello".
Intentaba visualizar esa historia, imaginar el fruto de ese amor estéril. Se sentó sobre la cama y por más que quiso volver a ver aquélla historia que una vez escribió, nunca lo logró...
El bebé ya no tenía esencia, no tenía aparición alguna, no tenía físico y no tenía objetivo. El bebé ya no existía. Había sido consumido por las brasas y llevado por el viento mientras era ahogado por el humo. 

El bebé no-existencia


ESCENA FINAL: LAS HISTORIAS

La niña colectó todas las historias dentro del tarro y corrió mientras su cuerpo se despedía de ella. Decidió ahogarse en el mar, ahogarse mientras escribía sobre su cuerpo cada historia.
Las historias la ahogaban y la desaparecían.
¿Al final, es necesario que las historias tengan un sentido para existir? ¿Son necesarios los diálogos?