12 junio 2012

Requiem...



El requiem es la muerte, el descanso, un ruego por las almas de los muertos... Un ruego por que lo que sigue tenga una mejor suerte.

 Requiem æternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis...

 Nacemos en este mundo sin escogerlo, sin escoger nuestro origen, nuestro tiempo y las personas con las que compartiremos nuestro suelo. Nos rodeamos, sin quererlo, de minimo dos seres a los cuales la sociedad siempre va a obligarnos a respetar y a amar. Con que sentido? Con que objetivo? Y si odio a mi padre? Y si no soporto a mi madre? Y si quiero alejarme eternamente de mi hermano o hermana? Y si mi hijo o hija me provoca nauseas?
Desgraciadamente, esa es la maldicion del ser humano: estar obligado a no destruir los lazos con personas que probablemente odia, o en el caso de que los destruya, verse en la situacion de ser considerado un loco marginal. El problema con estos ridiculos lazos es que tambien te hacen imaginar o creer que son lo unico necesario para mantener una relacion... Cuando nos damos cuenta de que solo esos lazos nos tienen atados a nuestra carcel, vemos lo ridiculo de todo este asunto.

 En mi corta vida he conocido muchas personas interesantes. Con algunas he creado lazos, con otras, simplemente he compartido una taza de palabras. Algunos me han acompañado a recorrer el desierto... En fin, todos ellos me han dado las claves para comprender este mundo a mi manera. Si he querido a la gente con la que naci y creci, es porque aprendi a conocerlos... Porque aprendi del mundo a traves de ellos. Algun dia crei que a diferencia de la gente que conoci a lo largo del camino, estas personas me acompañarian al igual que mis maldiciones. Pero cuando miro alrededor, no estan... Desaparecieron.

 Esto es el requiem... El descanso... el adios a esos lazos... El descubrimiento de que este camino debe recorrerse solo. El entendimiento de que los lazos son nuestra maldicion unicamente si asi lo deseamos.