30 diciembre 2011

Las 12 uvas...

Esperanzas... Sueños... ¿Adónde se fueron? ¿Qué queda? Ahora sólo queda esperar. ¿Qué? Que este año termine. Nos encontramos todos sentados, en familia, esperando a que den las 12 y probar en cada mordisco el sabor agridulce combinado con amargura de cada mes... Y cuando todos lo deseen, tomar la agarradera de la maleta para soñar con viajes, para escapar. A los 5 años, ese tipo de cosas no se entienden... Sólo parece una ridiculez más que los adultos hacen, pero a los 25 años, todo empieza a tener sentido.

15 años... A tu abuelo le diagnostican cáncer y éste cae en coma unos días después del diagnóstico. Dilema: dejás de lado la oportunidad de cantar "Time to say Goodbye", o cantás para homenajear esa ausencia y usás la ausencia y la melancolía para hacer una hermosa pintura azul de notas de resorte.
El canto... Y el pánico de los ojos juzgadores que alimentan ese deseo de ser... ¿libre?
Sinceramente creí que podría seguir en el canto. Pensé que podría mejorar cada nota, que podría exponerme mil y una veces a los ojos y oídos juzgadores que gritaban de horror al escuchar mis notas agudas y asesinas. Al menos, ese odio, se convertía en tolerancia, y muchos podrían odiarme por cosas que aunque sonaran mal, ellos nunca podrían hacer...
Lo siento Sarah, la verdad, aunque seguí intentándolo hasta los 19 años, nunca llegué a plasmar Eden -en Adobe Audition y mi micrófono de computadora -con la sensualidad de las notas...





Lisa... Lisa fue mi salvación a los 20 años y mi pérdida. En sus ojos miro lo que deseo ver: veo los sonidos. Lisa tiene 5 años a mi lado, pero desde este año la he perdido. ¿O estaré perdiendo yo la vista?
Desde este año, todo ha comenzado a ponerse borroso, como si algo se hubiera quebrado alrededor. Amis 25 años, me siento sobre la silla mecedora de mi abuela, y voy tragando una y cada una de las amargas semillas de las uvas. Al terminar con la última, reflexiono...

Soñé con ser cantante, nunca lo logré. Soñé con venir a Francia, terminar mis estudios, tener un trabajo y lo logré, pero... Al terminar con la semilla, el pensamiento crece: ¿Me quedé sin objetivos en la vida o sólo fue un año difícil? Porque este año, fue realmente confuso, borroso... sin contrastes, sin colores. En el que la soledad fue saboreada: Sin embargo, encontré la belleza en su des-color... ¿La adultez con sus ojeras profundas y sus tragos amargos? No sé por qué, pero deseo pensar que el 2012 sera un año hermoso, con sus imágenes sólidas y líneas fuertes. Muchos hablan del fin del mundo. Cada 10 o 12 años hablan de él... ¿Pero y qué se puede perder? Hasta el fin puede ser bello, con su melancolía perfumada de pasión.



¿Y si el 2012 trae con él sus objetivos? A veces, envidio a la gente normal... Quizás esos sueños, esperanzas y deseos sólo son una ilusión que tenemos para seguir queriendo ser personas patéticas que desean ponerse objetivos al final de cada año y de cada mordida de la semilla de la uva.