05 junio 2011

Lo perdido



¿En qué momento lo perdí?
"Gabriela, no es bueno hablar solo"
No me molestaba hablar sola... Mi abuelita pensaba que tenía un amigo imaginario o que entraba en contacto con demonios. No sé si ver lo que miraba era obra de fuerzas satánicas ni nada por el estilo... Todo eso era increíble. Aún puedo tener los sentimientos que tenía, sentir los olores que sentía, escuchar la música, transformarme en lo que realmente era... Podía ver mis cabellos de oro, peinarlos lentamente, alejarme de lo que "no era". Era mi idea de la adultez... Una adultez en la que un hermoso príncipe pelearía encantado por algo que sólo yo tuviera. Eran sólo personajes... Pero al mismo tiempo eran todos yo.

"Gaby, cuando estábamos en el Liceo pensábamos que eras tonta... lo siento"
Cuando lo dijo, me dolió, lo confieso. Nunca me sentí tonta... Solo aburrida de todo lo que se encontraba alrededor. De pensar que todo tenía que ser de los mismos colores, las mismas texturas, los mismos olores. Que tendría que ser una adulta con una familia, una casa, un trabajo... Quería mis sueños. Quería ser ellos... Prefería estar sola en las recreaciones, acompañada a veces por mi prima menor que tener que renunciar a ello...
"Gabriela, tenés que tratar de encajar-me dijo- no es bueno que no te llevés con los niños de tu clase"
¿Pero por qué querría encajar? Me gustaba estar como estaba... rodeada de aves de arcoiris y mariposas caballo.
"Hagan como ella... Sientan la música... vívanla"
Las miradas burlonas apuñalaban el cuerpo, despellejaban la belleza de lo visto... Se sentía la ridiculez de mis acciones. Eran ridículas... lo confieso, pero me encantaban, me sentía libre en ellas.
"Adiós Sailor Moon...que te vaya bien"
Al inicio, me encantaba sentir Sailor Moon. Sentía que la gente entendía que lo que yo miraba era sólo mío, que ellos no podían sentirlo como yo... LO bello de lo que no podemos tocar o besar...

Mientras caminaba en el Bois de Vincennes, me preguntaba: ¿Dónde está? ¿Dónde están las nubes con formas? El tiempo se ha terminado, ahora sólo hay tiempo para "hacer dinero y comprar cosas que no necesitamos"... Hay tiempo para tener éxito y transformarnos en lo que los demás quieren que seamos, sólo hay tiempo para encajar o intentar encajar en todas partes.

"Gabriela, si nos reunimos vos y yo ahora es porque necesito pedirte que tratés de ser más extrovertida y llevarte con más gente de la empresa, salir a comer con ellos"
Dos meses después (a pesar de todos los intentos hechos).
"Gabriela, creo que lo mejor es que vayás pensando qué es lo que querés hacer de tu vida: ser una buena comunicadora y así hablar más en público y encajar con la gente, o simplemente ser una secretaria"

Intenté reencontrar en la fotografía lo perdido, pero aún mis fotos se han convertido en tan reales, en tan "encajadas". ODIO ESTO. ODIO NO VER LO QUE MIRABA ANTES. Odio haberlo perdido...

2 comentarios:

marcela dijo...

Gaby, ese ultimatúm del final del post -que espero no sea basado en la vida real- me parece muy cruel y no creo que sea cierto que se tenga que elegir entre ser sociable o ser secretaria.

Es mejor ser auténtico y honesto con uno mismo, por mucho que eso no encaje con los demás, y poder verse al espejo sin vergüenza, que estar fingiendo todo el tiempo sólo para poder estar rodeada de gente falsa e hipócrita que a la larga no se interesan en uno.

Tus capacidades profesionales son una cosa y tus elecciones sociales son otra.

Ninch dijo...

Gaby, vos estás en la misma posición que yo, claro que mis condiciones y las tuyas son diferentes. A mí también me lo han dicho. A mí también me vieron como una ridícula, yo también fuí apartada, yo tampoco fuí tomada en cuenta por extraña. Lo que descubrí es que me vale verga que mi sueldo no sea tan alto, yo jamás quiero perder las nubes de colores, lo que es mío. Me vale muchísima verga no tener toneladas de contactos en facebook, ni contactos ni toda esa mierda social. No me importa ser cuestionada por ese hecho. Y el hecho de que vos extrañés eso, gaby, significa que no está perdido del todo. Podés salvarlo, y hacelo, por favor. De alguna forma u otra vas a lograr preservar tu tesoro y lograr tus metas profesionales, mirá lo lejos que has llegado, lo mucho que has logrado, pero no dejés que eso muera. No lo hagás, Gaby belle.