24 octubre 2010

Ese sábado fue otro sábado como los demás: Linda y Nincy llegaron a la misma hora que llegaban siempre, con sus pequeñas carteras en forma de mochila, con los bordes de sus pantalones rotos por caminar mucho encima de ellos.
Nincy abrió su pequeña cartera y sacó un libro cuyo nombre me pareció tan fantástico: "Bajo una campana de cristal".
"-Gaby, hoy fuimos a un lugar del mercado en el que habían muchos libros viejos. Encontré este libro entre todos esos libros... Leí unas cuantas líneas, y me parecieron muy buenas"
Acostada, miraba pasar los movimientos del sol sobre la pared de mi cuarto. Dar vueltas alrededor de la cama, sintiendo que las sábanas se enrollaban entre mis piernas... Sentir que... Pensar que... Algo haría la desaparición de lo que se "era". Al estirar mi brazo, mis dedos acariciaron por accidente un libro de pequeño formato... O mediano formato. "Bajo una campana de cristal"
"-Algún día tendré que devolvérselo..."
Nincy siempre la llamaba por las tardes y le hacía la pregunta de siempre: "¿Leíste el libro de Anais Nin, Gaby?"
"-Lo siento, Nincyta, no he tenido tiempo..."
Había tiempo para leer los otros libros, pero no para leer el de Anaïs Nin. Anaïs Nin... Era curioso el nombre que Nincy había escogido para llenar sus estantes, sus paredes, sus hojas de cuadernos... Era como si hubiera encontrado al fin una parte de su nombre... "Nin"... "Nincy"...
Quizás nunca quiso escuchar a Nincy. Quizás a nadie...
Mientras las gotas caían sobre su rostro sólo pensaba en salir corriendo. Esperando que los teléfonos no sonaran. A todos les quitó el volumen... Desconectó su teléfono fijo, y desapareció de la Mensajería instantanea.
A ella gustaba cantar. Sus compañeros siempre se reían de ella cuando cantaba en clases. "GABY, CANTÁS HORRIBLE", "TU VOZ ES DEMASIADO FUERTE", "CALLATE". Odiaba su voz, y dejó de cantar...
"Me gusta cantar, me gustaba sentirme impotente, obligada... Y llena de éxito al final. Me gustaba perderme, sentir el dolor de las miradas juzgadoras, esperando a que el más mínimo error se de. Me gustaba sentirme ahogada..."
Quiero salir corriendo a veces... Todos esperan a que me equivoque. El momento adecuado. Los segundos que se mueven mientras todo se ahoga en un balde de rosas y hierba de sirenas... El lodo en los dedos de la cara... Los enojos de un momento ahogado en las sábanas. Los gritos del celular de la abuela... LOS LIBROS, LOS MALDITOS LIBROS DE HOJAS DE ÁRBOLES. La exposición de fotografías será la otra semana... No quiero ni acercarme. Dicen que si uno se tira desde un cuarto piso, no le pasa nada. La muerte es lo único que puede quitar los dolores... Pero tengo miedo de morir... De no sentir nada. ¡NUNCA DEBÍ HABER EXISTIDO!
En el escenario, todos la miraban, la juzgaban... Ella ahogaba todo el miedo en una harmonía asesina.
"Gaby, el día de hoy haré una presentación de guitarra... Estoy en el grupo de Claudette."
"Gaby, Nincy tocó muy bien en el concierto. Hubieras venido..."
Ese día sangraba mucho de la pierna. Pensé que quizás perdería la pierna. Mi padre estaba en la computadora con Vane.. Yo estaba en el teléfono con Nincy y Linda.
"No podré ir... No tengo cómo ir, Nincyta."
Quizás quería evitar ir porque no iba a participar en el tal concierto. La universidad, el tiempo... EL PUTO TIEMPO.
LA CHAMPAGNE PARA EL CEO... EL VINO DE SAINT-POURÇAIN...

I could really use a wish right now...

"-Gaby, - dijo Nincy con un tono de resentimiento. - devolveme el libro mejor."

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