24 julio 2010

Al subir al metro que tomo generalmente para regresar a lo que por el momento llamo "Hogar", y al ponerme los audífonos, suele sonar esa canción que está al inicio de la lista de música de mi reproductor MP3. El metro "de regreso" es siempre el momento más cansado de toda la jornada, pero es al mismo tiempo el momento en el que puedo reflexionar mejor en los asuntos de mi vida... Es más o menos el momento en que "todo lo que tenía que suceder en el día ya sucedió", puesto que el trabajo terminó... todas las cosas en las que podía pensar o de las que tenía que hablar ya sucedieron...
Es curioso que al poner play, el momento comience con un "Sé que somos jóvenes, y sé que quizás me amás, pero... ya no puedo continuar de esta manera". Cualquiera diría que esa canción es muy tonta por sus sonidos poperos y que yo no tengo ningún tipo de profundidad en mi vida (cosa que no deseo tener ahora), pero ese momento es en el que todas las reflexiones "suceden"...
Al ser una de las empleadas más jóvenes de la empresa, suelo salir a almorzar con colegas que son en promedio 10 años mayores que yo. Todas tienen sus esposos o "compañeros", sus hijos, sus casas... Todas dicen: "Gabriela, sos aún una bebé... Aprovechá tu juventud". Cuando llego a la estación "Concorde" es cuando pienso en que pronto llegaré a "Invalides" y tendré que cambiar de metro...
"-Aprovechá Gabriela... Tenés 24 años, viví esa época" Y continúan con su plática...
"-Ahora que voy a tener mi segundo bebé, todo va a ser más complicado... Ahora, no podré descansar."
Ellas parecen muy alegres con su vida, pero es lógico que todas ellas tuvieron que escoger... Escoger entre ser madres o mujeres exitosas.
No es algo que sea contradictorio, ellas son bastante exitosas, pero por lo general no tienen tanto tiempo para quedarse hasta las 10:00 pm en el trabajo(como muchas veces me ha tocado a mí) puesto que tienen que también dedicarse a su familia...
Mi mamá es médico, muy buen médico... Pero igual, tuvo que escoger entre ser una doctora con un salario desbordante en México o una doctora con un salario medio pero al lado de sus hijas...
Al estar en "Invalides" y atravesar los pasillos para tomar el otro metro, me pregunto... "¿Estaré lista? ¿Estaré lista para escoger entre tener una familia o ser una mujer de trabajo sin familia?"
Estos últimos meses había estado resuelta a formar mi familia... Comprar mi apartamento, tener a mi lado a quien amo, casarme, tener una hija.... Pero algunas circunstancias me han hecho dudar... No saber qué escoger. El "encantamiento de los primeros días" se ha perdido poco a poco...
"-Gabriela, yo lo amo... No lo amo con pasión como antes, pero sí lo amo con ternura, lo amo como mi esposo"
La falta de coordinación y de libertad me ahoga... Esta serie de compromisos.... Llego a la estación de destino y camino hacia mi residencia...

Vuelvo a poner la canción, y después de un tiempo, escucho esta frase: "Tiene ambas manos en un bolsillo, y no va a verte, no va a verte... Esconde el verdadero amor en su bolsillo, tiene un halo alrededor de su dedo... alrededor de ti"
En la residencia en la que vivo, todos tienden a tener sus grupos y hacerse amigos... Están los "comunistas", los "tranquilos", los "asiáticos", los "sordomudos", los "africanos" incluso hasta los "mexicanos"... Algunas personas de estos grupos han sido muy amables y han intentado entablar conversaciones conmigo al verme sola... Pero rápidamente se van al ver que no soy muy buena compañía.
¿Cómo puedo explicarles que huyo de todo tipo de compromiso? ¿Que no deseo sentirme enla obligación de hablar o hacer sentir bien a alguien?
Cuando tenía 16 años, tenía esta manera de escaparme de los compromisos comprometiéndome con Dios... Pero llegó B. y no sé cuál fue la razón por la que dejé que existiera ese "compromiso" con él... Ya estaba comprometida, tenía hasta mi anillo de compromiso con Dios... Mejor dicho... con la Iglesia.
¿Mi compromiso con la iglesia representaba mi miedo por "sentir" y "desear"?
Después de B llegaron otras personas, y llegó P. ... Con quien sí deseo armar una vida...
Pero ahora no todo parece claro....

18 julio 2010

La Dolce Vita...


Sólo tenemos que hacer
Como si todo está bien
Si no es verdad
No importa

Sólo tenemos que disimular,
Hacer como si,
Hacer como
nuestros padres

Como un pequeño soldado, buen apóstol
Sin un gesto, Sin ninguna palabra
Más alta que la otra

Es la Dolce Vita
Tenemos que olvidar
Esta vida que no vivimos
Que aún así nos prometimos

La duda y el resentimiento
Esto es a lo que nuestras vidas
Se resumen

Habrá bastado de un corazón
De un dolor de corazón
Para que la llama
Se consumiera

Habría bastado de un poco de amor
para que la llama
Renaciera

Pero la Dolce Vita
Será posible olvidarla
Esta vida que no vivimos
y que nos prometimos

Recuerda que lo que queríamos,
Nosotros, es el amor
No la tristeza y el aburrimiento

Recuerda que lo que hacíamos,
Nosotros, es el amor
No esta serie de compromisos

En busca de amor míranos a nosotros juntos
Tan cerca y tan distantes
Uno del otro

Je vivo, tú vives sin alegría, sin grito
Y yo asisto a nuestra lenta
Agonía

Recuerda lo que deseábamos tanto
Bastaría que creyéramos todavía

Recuerda lo que deseábamos tanto
Bastaría que lo quisiéramos todavía

Recuerda lo que deseábamos tanto:
Era la Dolce Vita


Cuando te conocí, supe que algún día me enamoraría de vos... Sólo me bastó mirar tus ojos y escuchar tu "hola" para saber que nos amaríamos. La primera vez que hablamos te entregué mi corazón y vos me entregaste tu amor... Nos entregamos esa noche, jurando que nada nos separaría, que no repetiríamos los errores de nuestros padres... que viviríamos en el mismo lugar, amándonos para siempre... Queriéndonos para siempre...

Pero miranos, mirá dónde nos encontramos... Miranos buscando las palabras perfectas para herirnos, para molestarnos, para deshacernos. ¿Dónde quedó el amor?

¿Dónde quedó nuestro amor?

16 julio 2010

"-En Honduras, por lo general las mujeres no toman el apellido del esposo sino que se quedan con su nombre... Lo que se hace es que utilizan el "de" para dar a entender que son las esposas de ellos
-Entonces, quién sabe, quizás te llamés Gabriela Vaitiare Díaz Tovar de X"

X es el apellido de "la persona superior". Ya me habían hecho el mismo comentario en un aeropuerto mientras esperábamos juntos un taxi. "¿ustedes son esposos?" X respondió rápidamente que no, que sólo esperábamos juntos el taxi...
En Honduras, una amiga francesa me hizo el comentario de que no le gustaba mucho la manera en que Honduras ponían el apellido de las mujeres: "Ese "de" es demasiado machista... Sólo da a entender que la mujer es propiedad del hombre".
X es una muy buena persona y me llevo bastante bien con él, pero es lógico que al ser "la inferior" estoy en la obligación de hacer lo que él me pida... Nunca me pide nada fuera de lo "correcto", pero muchas veces tengo que ponerme en cuatro patas mientras me difrazo de payaso para hacer cosas que él sabe que son imposibles, pero que aún así al agotar todas mis fuerzas logro realizar... De una u otra manera soy una propiedad de "X" sin ser su esposa. ¿Qué opción tengo? X es de los mejores a pesar de todo... Por lo menos me defiende de seres indeseados como el de hoy.
Era pequeñito, más pequeño que la palma de mi mano... gris, pero no muy rápido. X e Y (amigo y comapañero de X) hicieron exactamente lo que siempre he deseado que se haga con los seres indeseados: desaparecerlos sin recurrir al asesinato. Creo que ésa es la razón por la que X, Y y yo podemos estar juntos a pesar de ser la única mujer de los tres.
En cuanto a propiedades... Hoy mientras hablaba con esta conocida pensaba en este concepto de "propiedad". En la mañana me desperté y hablé con B. Todo estuvo perfecto hasta el momento en que mencione el nombre que no quería escuchar...
"Pero B, realmente necesito que venga, no es cuestión de que no seré más tu..."
B. me interrumpió con esta típica frase que hace entenderme que me muero porque otra persona sea mi propietaria:
"ANDATE CON TU NOVIO"
No sé qué hago mal... Realmente sólo deseaba ayuda y compañía para poder escoger bien el apartamento de mi hermana.
Me pierdo con tantos propietarios. Me siento encerrada... Dejé que B. pensara que soy domesticable... Probablemente hice un error.

A veces, sentada en mi escritorio, mientras trabajo y lloro en silencio por enojo y tristeza... Por el dolor que causan los "propietarios" me pregunto: "¿POR QUÉ SIMPLEMENTE NO ME VOY?" La respuesta... ¿Porque X me hace sentirme cómoda en su grupo? ¿Porque estoy enamorada de B?... Estas dos cosas son muy importantes... Pero a ninguno de los dos les importa cuando hacen daño...