25 mayo 2010

Cada nota parece dibujar en cada momento, en cada segundo una línea imaginaria cuyo color no puede ser otro que el negro. El arreglo parece estar acordado con la frustración de sólo poder encontrarse en un estado de rocas estelares que no logran coordenarse entre ellas...
Es fácil ver en el acostumbrado programa de mensajería electrónica el nombre de la que algún día fue como un cometa de fuego azul acuático. El talento de ese nombre es poder cambiar cuando se desee... ¿Se convertirá ella en otra persona con cada letra tecleada?

Había una pequeña costumbre los viernes por la tarde que decía que tenían que reunirse. Viernes por la tarde, y sus caricias mientras la televisión presentaba a mujeres aburridas de su vida. Seguramente, nunca imaginó que tuvo que controlarse para no mostrar sus deseos... Pobre niña de 19 años...
Frustración amarga... ¿Dónde tiro al aburrimiento? ¿Dónde tiro este maldito sabor amargo de boca? Todo parece tan caliente y aburrido.

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