16 octubre 2008

So now who's gonna cry for you?



Es divertido como el ser humano se regocija al ver el sufrimiento de los demás... Nos sentimos tan bien cuando la gente que queremos llora por nosotros, se arrastra detrás de nosotros y nos ruega cariño, amor, amistad, lo que sea...
Uno llora, llora y llora... Ruega por una mirada... Se rinde... Desea buscar otras soluciones. "Voy a ir a verte el sábado, te lo juro. A menos que pase algo de vida o muerte..." "Jurame que vas a venir..." "Te lo juro." "Jurame que no vas a ver a esa persona.." "Te lo juro!"
Dieron las 12:00 pm, la 1:00 pm, las 2:00... Llegamos hasta las 9:00 pm...
"¿Con quién estás?" "Estoy con T."
¿¿Y entonces qué querés que haga??¿QUERÉS QUE TODA LA VIDA ESTÉ PERMITIENDO QUE ME BOTÉS COMO UNA MIERDA? ¿DESPUÉS DE QUE YO BOTÉ A UN MONTÓN DE GENTE POR VOS?
No te pido que me pagués con la misma manera... PERO NO ES JUSTO! SIMPLEMENTE NO ES JUSTO QUE ME TENGÁS COMO EL REPUESTO!!!!! NO ES MI CULPA LO QUE PASÓ! LO SIENTO! YO HICE LO IMPOSIBLE!!!!! VOS, LO INTENTASTE?
SO NOW WHO'S GONNA CRY FOR YOU!? WHO'S GONNA CRY FOR YOU?? YO YA NO LO VOY A HACER!!!!

13 octubre 2008

Pensamientos...

Te pienso, te pienso todo el tiempo... Y cuando no te pienso prefiero dormirme y perderme todo el día. Cuando no estás ahí, mi vida se acaba, no hay respiración, mi corazón no late y me dejo llevar por el dolor... Guardando dentro de mí oceanos, enclaustrados...
"¿Escuchás?"...
"Papi, pero es imposible que el mar esté en un simple caracol."
Nunca me explicó la manera en que un oceano podía meterse dentro... Si me lo hubiera dicho, quizás sabría por qué siento esto. ¿Será que el mar son recuerdos? Recuerdos que van y vienen... Pensamientos... Pensamientos que te hacen respirar y ahogan si nos hundimos en ellos. ¿Será que mi pecho es como un caracol?
Pero este caracol no me lo trajo mi abuelita de La Mosquitia... Éste me lo creé yo... Con pensamientos, pensamientos, pensamientos...

P.

No sé qué pasó ese día... Fue un día normal, era de noche, un sábado por la noche. Para ese entonces, los sábados en la noche eran días especiales puesto que era el momento de descansar y olvidar el trabajo por un buen tiempo. Ese sábado por la noche era aún más especial debido a que mi mamá se había ido de viaje, lo que nos permitió a Z. y a mí vivir un momento de independencia, ya que Z. se quedaría a dormir en mi casa.
"-Te gustaría ir a comer afuera?" Le dije a Z. quien conducía.
"-Sí claro, ¿Qué te gustaría comer?"
"-No sé, me gustaría comer algo que llene, pero que no me engorde. Entonces lo que podemos hacer es ir a Popeye's, y vos te comés mi biscuit para que no me engorde tanto, ¿Te parece?"
Z. estaba demasiado feliz, tan feliz como yo. Tendríamos un momento para hablar y discutir nuestras vidas sin tener que respetar horas.
El lugar estaba un poco vacío. Miré alrededor, la gente parecía contenta, alegre, pero el ambiente estaba un poco oscuro.
"-Gabriela, vas a pedir?".
Dejé mi mundo por un momento, y miré los menús que me proponía el restaurante.
"-Deme un menú número X, con coca-cola de dieta."
Volví a ver a mi alrededor... Como buscando algo, ¿una mesa quizás?
"-Son X lempiras."
Z. Tomó la bandeja con los dos menús (yo no podría hacerlo nunca, siempre las dejo caer, y sobre mi ropa que es lo peor). Yo seguí caminando y vi pasar frente a mí a una persona que se dirigía a la misma mesa que Z., quien se dirigía a una mesa ya ocupada "¿Pero qué le pasa?¿Piensa sentarse con esas personas o qué?" Pensé.
"Al parecer las conoce" Pensé al ver que Z. hablaba con ellas. Mi curiosidad siempre ha sido demasiado grande... Así que me acerqué a Z.
"-Gabriela, te presento a... ¿Cómo es que te llamabas?"
La persona que estaba sentada en la mesa hizo una sonrisa con la cual no demostraba mucha amistad y dijo:
"-K."
"-Ah sí! K. ... Y ella es P."
"-Hola." dijo P. sin mucho interés en la plática, y con un intento de sonrisa en la boca. La luz no iluminaba bien su cara.
Por lo general, no miro a la gente a los ojos. Me atemoriza ver su odio en ellos... Pero no sé qué me obligó a ver a los ojos de P. Fue una fuerza... algo tan extraño que no podría explicar. Seguramente es la misma fuerza de la que Z. me hablaba cuando me contaba la historia de infancia que P. y Z. vivieron. Z. me pintaba el personaje de P. tan increíble, que prefería pensar que P. no existía. Aún cuando muchas veces vi a P. salir de su casa, haciendo una que otra vez un "hola" para su acompañante de juventud. Ese día me sentí vacía... Me sentí sola y sin muchas ganas de hablar, a pesar de que habíamos acordado pasarla muy bien.
"-¿Es P., tu acompañante de infancia?"-Le pregunté a Z.
"-Sí!" - me dijo con una mirada de miedo.
P. y K. se quedaron un tiempo en el restaurante, pero pronto se fueron. Pasaron frente a Z. y a mí, pero no dijeron nada... Yo contemplé a P. mientras se iba. "Aún en su forma de caminar...". Seguí comiendo mis camarones y le puse a Z. el biscuit en la caja de su menú. Me sentí abandonada en ese momento... No conocía la razón del porqué, pero... Es como si el lugar hubiera quedado completamente vacío después de que P. se fuera.
"-P. tiene bastante presencia." Le dije a Z., tratando de buscar una excusa para no sentir tanto el vacío.
"-Sí-Me respondió-Es cierto."
No hablé mucho después de eso, pero sí me quedé prisionera de mis pensamientos. ¿Qué pasaba?¿Por qué todo parecía sin sentido en ese momento?
Al entrar a mi carro, le repetí a Z. lo que le había dicho anteriormente.
"-Es increíble cómo P. tiene presencia... Mi mirada estaba enfocada en su persona todo el tiempo."
Z. se rió de mí, tratando de empequeñecer el asunto puesto que siempre me habia pedido que disimulara, y ese dia me insistio muchas veces.
No volví a ver a P. desde ese día. Al parecer, se había ido a hacer viajes por el mundo... La leyenda de ese ser que era P. se había vuelto como esas historias que te cuentan para manternete soñando. Y P. se había convertido en el personaje principal de muchas de mis historias... Era fuerte y frágil al mismo tiempo, y sobre todo tenía pasión en su vida, esa pasión que sus ojos no escondían. A veces, yo misma imaginaba sus historias... Pensando que todo era perfecto.
Sin duda P. había cambiado mi vida sin saberlo... Aunque casi nunca pensara en su persona.
Un día, repentinamente, P. apareció de nuevo en la historia, con un disfraz de un hermoso fénix de fuego. Lo increíble para mí, fue que P. bajara de su trono para hablar con alguien tan bajo como yo...
"-Simplemente me gustaría conocerte." Me dijo.
"-Pero tenés un disfraz de Fénix, ¿por qué no me decís la verdad?" Aunque ya sabía quien era, mi mente no podía creerlo o no quería creerlo. Mi insistencia por medio de estrategias obligaron a P. a quitarse el disfraz y a decirme quién era realmente...
"-¿Por qué hablás conmigo?-le pregunté-siempre he creído que me odiás."
P. me explicó muchas cosas en ese momento... pero me costaba creerle. Sin embargo, me gustaba y me gusta mucho hablar con ese ser por el que sentí un sentimiento de vaciedad. Necesito este fénix... Llegué a enamorarme de su belleza, de sus plumas de oro.
Hay personas que con una sola mirada pueden cambiar el mundo... Yo no creo en las obras de arte... pero al ver su vida, pienso que probablemente sí existan. Y es que P. es una obra de arte... Su vida es tan grandiosa, es como esos libros cuyas páginas se acarician suavemente para no perder nunca la información.
Estoy perdida en su historia... Poco a poco me fusioné a ese libro, y dejé de vivir mi propia historia, la cual, como todos sabemos, no es la gran cosa...

Bennu, hermoso Bennu...