23 septiembre 2008

El bus había llegado con retraso a la escuela ese día (¡Cómo odiaba cuando sucedía eso!), pero mi profesor comprendía que esas cosas no podían ser controladas por mí, así que me permitió hacer el examen aunque mis compañeros ya estaban terminándolo. Mi profesor le propuso a la clase que se reuniera en grupos. Mis compañeras más cercanas del colegio y yo habíamos quedado en que tanto ellas, Elías y yo haríamos juntos una escena... Pero la oportunidad para dejarme fuera del grupo se dio: En todo caso, yo nunca dejaría de hacer mi examen para protestar contra esa exclusión. Así que le dijeron al profesor que harían otra escena en la que sólo habían dos personajes, dejándome a mí en la nada... La excusa de ellas es que querían hacer una escena más entretenida que ésa. Claro que no les creí... Sobre todo porque durante las recreaciones siempre se jactaban por haber participado en el club de teatro de la escuela y que lo aprendido por ellas en ese taller, yo no podría adquirirlo de ninguna manera... Cierto que en 3er curso, cuando la profesora de francés nos pidió que interpretáramos la obra de Molière, yo lo eché todo a perder, pero en 1ero de Bachillerato había demostrado que no era tan incapaz, cuando interpreté a mi alter ego: La Antígona de Jean Anouilh. Pero, si el riesgo puede evitarse, mejor... Así que le pedí a Elías que interpretara otra escena conmigo. El final de esta historia fue bastante positivo... Al pasar mis compañeras, el profesor juzgó que todavía carecían de algo... Lo que les dio un 17/20. Elías y yo pasamos unos días después, y el profesor quedó sorprendido al ver lo bien que nos habíamos desarrollado... Así que Elías tuvo un 19/20 y yo un 20/20. Fue realmente genial... Y fue una pequeña venganza por haberme subestimado (Por cierto, pequeño saludo a mi profesor que aprecio bastante... Él y mi profesora de inglés fueron los únicos que no me juzgaron por una imagen). Después de ese momento, creí que todo había sido recompensado y que nunca más volvería a suceder algo parecido, pero al parecer tengo esa maldición eterna de la que nunca podré escaparme...
Hoy, me reuní con mis compañeros del Master. Como siempre, me dejaron de fuera y discutieron todo entre ellos. No podía ni opinar porque estaba muy lejos y mis intentos de acercarme eran en vano... Habían cosas que yo no conocía como la ley de Sarkozy sobre los discapacitados, pero creo que si me hubieran dado la oportunidad todo habría sido diferente. Lo que me frustró en este asunto, no fue tanto la exclusión, sino el comentario de mi compañero quien dijo: "Mandalo en un francés fácil para que ella lo entienda", pegándome en el hombro. Eso despertó mi cólera y lo que la desarrolló fue que me pusieran a hacer únicamente "los objetivos" de la maldita campaña... Casi me pongo a llorar ahí mismo, pero me detuve (siempre he sido la sumisa), y al terminar me fui corriendo a los pasillos para dejar que mi enojo se hiciera líquido...
La verdad, no culpo mucho a mis compañeros... Por una parte los entiendo, creo que yo sería de la misma manera si estuviera en sus zapatos. Además, ellos lo hacen con buena intención... Sin embargo, son cosas que no puedo evitar... El demonio del Liceo Franco-Hondureño todavía me acompaña... Es imposible deshacerme de él... Sólo espero que algún día pueda demostrarles que no soy una tonta... Realmente lo necesito... Necesito existir a sus ojos... Necesito ser...

22 septiembre 2008

El Extranjero - Charles Baudelaire

-Dime, hombre, enigmático, ¿a quién amas tú más? ¿A tu padre, a tu madre, a tu hermana, a tu hermano.?
-Yo no tengo ni padre, ni madre, ni hermana, ni hermano.
-¿A tus amigos?
-Os servís de una palabra cuyo sentido desconozco hasta hoy.
-¿A tu patria?
-Ignoro bajo qué latitud está situada.
-¿La belleza?
-De buena gana la amaría, diosa e inmortal.
-¿El oro?
-Lo odio, como vosotros odiáis a Dios.
¿Pues qué es lo que amas, extraordinario extranjero?
-¡Amo las nubes. . ., las nubes que pasan... allá lejos... las maravillosas nubes


Leí este poema de Charles Baudelaire por pura casualidad un día del 2006 en el que me sentía un poco mal de la cabeza... Desde entonces, estoy enamorada de sus palabras... me acompañan a todo lugar... Realmente siento que ese poema es como el poema de mi vida.... Sólo las nubes me acompañan...

Allo, oui c'est moi, tu n'es pas là?

Esta es una horrible imitación de la canción original de Mylène Farmer, llamada "Mylène is calling" (Creo que la puse anteriormente en otro post, aunque no recuerdo)... En otro post conté de cómo un día Mylène decidió cortarse el pelo y el estilista se lo cortó más de lo acordado. Claro que eso la puso demasiado mal... Y buscó ayuda en su mejor amigo (Laurent Boutonnat, quien hace la música de sus canciones). Lo llamó por teléfono, pero el amigo no estaba...
En el 2005 nunca creí que esta canción sería algo real... Je me sens seule sans toi...



Aló, soy yo... No estás ahí? Me siento demasiado sola...

20 septiembre 2008

Legally me




Durante toda la secundaria crecí con el estigma en mi frente de la alumna "poco exitosa" y tímida. No era algo sorprendente para mí que en la mayor parte de los "Conseils de Classe" mis compañeros, quienes eran delegados de clase, escribieran al lado de mi nombre: "Alumna capaz, pero siempre en la luna." Un día encontré a ese muchacho que de una u otra manera me inspiró a empezar a trabajar como una enferma y el resultado final fue que me pusieron una cinta amarilla alrededor de mi cuello, una medalla de oro y a decir un triste discurso en frente de todos los graduados. Claro que fue genial, pero no todo termina ahí desgraciadamente... La sociedad y mi eterna exigencia de soñadora me obligan siempre a querer subir las gradas, y fue así como terminé siendo alumna del CELSA, la "Grande École" de Comunicación de Francia. En este país, existen dos tipos de centros educativos de enseñanza superior: las universidades y las Escuelas. A las universidades, entra cualquier persona (claro que es difícil entrar a un Master 2, pero a lo demás, basta con haber terminado los demás años), sin embargo, para poder entrar a las "Grandes Écoles" se tiene que ser muy "capaz".
Digamos que más o menos, yo fui escogida como Elle Woods en esta película... Tenía muy buenas notas en la universidad hondureña y pues era de Honduras, algo que podría hacer ganar al CELSA algunos puntos extra si hablamos de fama-ya que yo soy la primera centroamericana en entrar a esa escuela-y eso les permitiría presumir su fama. En fin... Lo difícil en todo esto es que en la escuela mis compañeras chinitas y yo somos vistas como "las diferentes"... ¿Por qué? Simplemente porque no conocen nuestra forma de trabajar ni nuestra capacidad. Según ellos, al ser extranjeras tenemos un problema de "lenguaje" todas y no podemos hacer nada (aunque una de ellas y yo hablemos y entendamos MUY bien el francés). Por suerte, mis compañeros no son tan antipáticos como en la película, y a veces mis compañeras y yo podemos aprovechar de la idea que ellos tienen para pedir explicaciones y todo... En fin, realmente me siento muy mal al ver que todos ellos son bastante brillantes y tengo que demostrarme a mí y a ellos que soy tan buena como ellos... Soy capaz... Quizás no de ser la mejor, pero sí de poder trabajar bien en el mercado.
No puedo permitirme otra decepción como las del Liceo Franco-Hondureño o como la de Rouen (porque creanme, para este Master sí que lo eché todo a perder...).
DESEENME SUERTE!!!

08 septiembre 2008

Et sur les blessures, point de suture...


Teníamos cinco años cuando nos vimos por primera vez. Fue su aspecto angelical y su seriedad lo que me acercó a él y lo que me obligó a hablarle ese día en que mi "mejor amiga" cumplía años. ¡Cuánto lo quería! Tanto que le confesé a mis amiguitas el cariño que le tenía... Desgraciadamente, éstas no tenían el sentido de la discreción y fueron a contarle todo. "Él no te quiere-dijo una de ellas-dice que sos muy fea." Era normal que después de ese viaje de dos años que él realizó a España, tuviera pánico de hablar con él a pesar de que me saludara muy alegremente y me buscara. Y es que lo quería tanto... Y si él volvía a decir lo que había dicho años atrás, todo se derrumbaría.
A pesar de todos estos años, y de poner sobre esas heridas nuevos bálsamos para que se curen, el dolor sigue ahí... En mis sueños, él sigue rechazando y menospreciando mi amor...

Confieso que cuando me llamó por teléfono para contarme todo lo que sentía por mí, ya sabía que era eso lo que iba a decirme. "Si solamente lo hubieras dicho antes." Fue lo único que pude responderle en ese momento. Y desde ese día empecé a sentir "eso" hacia ella... Eso que te empuja a herir, a destruir y a matar. "Eso" creció y la inspiró a ella un sentimiento muy parecido... "ME DEJASTE SOLA. TE HAS VUELTO UNA SUPERFICIAL." resonaron sus palabras en mi pecho, como cuchillos... Pero la herida mayor fue ese comentario: "Los que quieren a la persona X, sólo pueden inspirar lástima".

"Ella es perfecta" Me dijo ese día ahogante de junio. "Antes eras así para mí..." Siempre he estado consciente de mis defectos, y más aún de mis imperfecciones, pero esas tres palabras me obligaron a dejar la sangre fluir... Y es que no deseaba ser perfecta, únicamente quería ser lo principal en su vida y no que la escogiera a ella en todas las situaciones...

Y después de todas estas heridas que no han sanado sólo queda la esperanza de que los puntos de sutura hagan efecto. ¿Para qué?