05 julio 2008

Buscando sustitutos...

Mi vida en París es genial: vivo en una ciudad hermosa, con medios de transporte que me llevan donde mis deseos me dirijan y con tantas actividades que normalmente el tiempo debería faltarme... Pero me encuentro en este momento con el mal de las "vacaciones": me duermo bien tarde, hasta las 3 de la mañana, me despierto a las 12:00 am, y hago lo que normalmente debería hacer unas horas antes, me meto en la computadora y me quedo todo el tiempo ahí. Lo peor de esta enfermedad es vivirla sin ningún tipo de compañía... Los amigos están muy lejos, sus ocupaciones ya no les permiten escucharme... Los amigos en la ciudad son inexistentes... No hay ninguna oreja amiga... La que supuestamente debería escuchar las penas, o está muy entretenida con el amor de su vida, o está pensando día y noche en él...
La gente me repugna... Y me repugnan más los hombres con sus propuestas de "aller boire un verre" que por lo general me parecen vulgares... Pero hay excepciones: como las del muchacho que estuvo en China durante unos años y que me pareció muy dulce cuando lo vi. "Te doy mi número de teléfono por si vuelve a suceder este problema... o por si se te antoja ir a tomar un trago." Quería decirle en ese momento que realmente necesitaba "tomar un trago" que no podía seguir enclaustrada en mi soledad... Que realmente necesitaba al menos escuchar la voz de alguien diferente a mí... Quería rogarle por que estuviera conmigo en ese instante... Pero mi profesionalismo me lo impidió... No podría hacer algo así, no podría aprovecharme de la gentileza de alguien para contaminarlo con mis penas o miedos... No... Lo único que espero es que mi hermana venga pronto, realmente necesito que ella esté aquí...