29 octubre 2007

Strasbourg me manque....

Hoy me desperte feliz porque estaba con Sonia... Hace mucho que no la veia y pues verla de nuevo me alegro bastante porque puedo ser la persona que deseo, ser con ella. Pero un sabor amargo lleno mis ojos y mi boca... Extraño Alsacia. Extrañno Estrasburgo... Extraño la paz que experimento alla.
Cuando subi al tren, al ver la puntita de la catedral alejarse de mi, pues imagine el dia en que tendre que separarme completamente... Es como estar consciente de que uno va a morir algun dia... En fin.

Espero poder ir pronto al Castillo de Versailles, que queda realmente bastante cerca de aqui. Sin duda, pagare por ver TODO sobre todo lo de Marie-Antoinette, mi heroe. jejje

27 octubre 2007

Mais tu sais son âme est belle, dans les rues de Strasbourg...


Al salir del tren , se encontraba ella ahi... Esperandome, sin decir ni una tan sola palabra. Solo vi sus ojos brillar lo que me daba a entender que estaba contenta por mi llegada.


Tenia la costumbre de lvisitarla todas las semanas y salir a caminar acompañada por ella, a esos lugares que le pertenecian completamente.


Me sente un rato a esperar a que dijera algo, pero siempre estuvo en silencio. Me invito a sentarme frente a aquella fuente que hasta ese dia miraba.


Habia cambiado mucho... Se habia vuelto mas bella que en aquellos dias en los que juntas estuvimos.


Cuanto la ame en ese momento, realmente lo hice con todas mis fuerzas...


Ella me vio triste, pero su silencio seguia siendo tan fuerte que solo eso me dedique a escuchar. Solo queria escucharla a ella, sentirla a ella, ignorando todo lo que estaba alrededor. Borre aquellos viejos sentimientos y dolores que tanto tiempo me habian atormentado y segui estando con ella...


acompañandola ciegamente a todos aquellos lugares a los que ella me llevaba.


De repente, algo me detuvo: fue ese lugar, el lugar en el que nos encontramos la primera vez. Bien planeado lo tenia ella!
Unas cuantas lagrimas salieron de mis ojos y las preguntas apuñalaron cada parte de mi: Por que tuve que haberme ido? Por que no que quede con ella aquel dia en el que juntas estuvimos? Por que le brinde mi inocencia, a ella? Me sente en un banco...


Ella se sento a mi lado, y finalmente me dirigio la palabra. Mientras acariciaba mi cabeza, me decia: "No llores, no llores..."


Al verla a los ojos, me di cuenta que ella aun me amaba, al igual que yo lo hacia... La amaba tanto como cuando la vi por primera vez. Amaba su grandeza...


Pero tambien todos sus pequeños detalles que construyeron mi vida durante 10 años hasta el dia de hoy.


Et parmi les pierres, je vivais et j'espèrais, tu sais...
J'ai attendu trop longtemps pour te revoir, maintenant, je suis heureuse.

24 octubre 2007

Ich bin t'heim im Elsàss (sin acentos hondureños)

Si, aqui es donde cree mi hogar... Me sorprende que al empezar el curso de Alsaciano, esa fuera una de las primeras frases que nos enseñaron.
Los dejo con algunas fotos de la Fiesta de la Uva... Normalmente, lo mas importante de esa fiesta es la Reina del pueblo, pero veran que otras cosas reinaron en mi ese dia...


Una niña que miraba muy tranquilamente el espectaculo, hasta que llegue yo para interrumpirla con mi camara.


Las bailarinas que decidieron esconderse detras de la carpa para que nadie las molestara.


Unas cuantas asistentes que posaban para otra persona, pero cuya imagen me costo no tomar. jajaja


La niña adorno, que se dedicaba unicamente a echarle flores a la tal reina...


Y los humanos-muñecos que me prestaron un poco de su sonrisa.

22 octubre 2007

Vigne Vierge...


Cuando llegué a la casa de la mamá de Émilie, me sorprendí al ver aquella hermosa planta que cubría la granja hecha de madera.
“-¿Puedo tomar una foto de la granja?” Le pregunté a la buena señora.
“-Claro que sí.” Me contestó ella muy sonriente.
Tomé mi cámara y me sentí mal porque la pobre planta salía demasiado fea para mi gusto. Y es que era tan hermosa que ni Lisa podría mirarla tal y como era ella.
Me fui de la casa un poco decepcionada, pero con Émilie y Éric visitamos otra linda ciudad en la cual pude tener un reencuentro con mi amada…
“-¿Cómo se llama esta planta?”
“-Se llama Viña Virgen – me contestó Émilie – es una planta que normalmente la gente no quiere debido a que destruye los muros de las casa.”

Fue ahí cuando me di cuenta que la Viña Virgen era como yo: No sentimos que el lugar al cual fuimos destinadas sea suficiente para nosotras y decidimos ir a aquel lugar que consideramos nuestro hogar. Damos frutos, frutos tímidos que escondemos bajo nuestras hojas, pero nadie realmente los desea…
Nos empeñamos en aferrarnos a algo y lo destruimos poco a poco… ¿Alguien se detendrá a ver la belleza de esa situación?


Recuerdo cuando conoci a Bruno… No supe lo que era Colmar hasta que supe de dónde venía él. Es cierto que cuando estaba pequeña había visitado Alsacia, pero no fue hasta que hablé con Bruno que deseé por primera vez venirme a vivir a esta región.



¡Cuánto representó para mí este lugar! Aún miro en mi mente aquellos días en los que buscaba por todas partes fotografías de lo que era Colmar… En mi mente dibujaba aquel lugar bañado de sombras, borrando poco a poco esa luz externa que todos los que no entendían mi situación me proponían.



No se equivocan, Colmar fue para mí aquel amor que jamás podría tener en la realidad. .. Por eso, desde que tenía 16 años, soñaba con conocer la ciudad y poder sentir en cada poro ese amor maldito.
Ese día que tomé el tren para ir a Colmar, no pensé en eso que antes había sido tan importante para mí… Como perdí mi tren a Sélestat, puse a imaginarme a donde me dirigía… en eso, vino a mi mente su nombre… Sonreí al recordarlo y pensé en aquella persona que algún día fui. “Al fin podré conocerte…” Dije.
Mis queridos amigos Éric y Émilie se encargaron de presentarme el lugar… La amé, sinceramente, amé Colmar, y la amé más cuando supe que esta ciudad había dejado de ser él, y se había transformado en mis amigos… En recuerdos bellos y perfumados de “adioses”.

15 octubre 2007

Sin Internet... (mensaje sin acentos)

Bueno, al parecer no tendre Internet mientras este trabajando como asistente... Es como si todo se hubiera puesto en mi contra. Ni modo... Tendre que buscar algun restaurante o algo por el estilo para poder conectarme. En todo caso, vendre de regreso... jajajaj besos

04 octubre 2007

Lo siento...

Se que hace siglos no vengo aqui, pero tengo una buenisima excusa... Aqui no se podia meter a la pagina para publicar nuevos mensajes. Por otra parte, muchos saben que odio no poner acentos, pero hoy hice una excepcion. Pero bueno, ya puedo, y publique algo para ustedes!!!

Creanme, estoy bastante feliz aqui... No me canso de decirlo!!! Esto era lo que necesitaba desde hace mucho, me pregunto por que no lo habia hecho antes estos dias.
Estoy viviendo en un lugar bello... Aqui es como comer un pastel perfecto, con los ingredientes ideales: combinacion de la cultura francesa y alemana, lugares preciosisimos, gente super amable y acogedora (nada que ver con los estereotipos que la gente hace de los franceses... Bueno, al menos la gente de Alsacia no es asi!!!). En fin... Pronto traere mas noticias para ustedes.

Ma vie...

¿Dónde he estado estos días? Pues como ya todos saben, hace una semana dejé el país para venirme a Francia… Me quedé unos días en Miami para hacer algunas compras y pues el lunes tomé el avión que me traería hasta acá. Tantas cosas han sucedido desde ese día… Se sorprenderían si supieran todo lo que alguien puede vivir cuando se muda a otro país. Jajajaja
El lunes, después de haber arreglado bien nuestras maletas, salí acompañada de Sonia hacia el Aeropuerto Internacional de Miami. Los malos presentimientos empezaron a nacer cuando el señor que conducía el “shuttle” nos llevó de mala gana. Cierto que Sonia y yo tenemos pinta de niñas de secundaria, pero bueno, aún si estuviéramos en primaria, nos tienen que respetar.
Al llegar al aeropuerto, a pesar de que en la mañana acompañamos a Vane a hacer su Check-in, nosotras no teníamos ni idea de cómo hacerlo, porque en realidad no sabíamos si era electrónicamente o haciendo una fila gigantesca. Nos tocó preguntarles a unas personas ahí, que por suerte hablaban español, sino, todo habría estado perdido. La última persona a la que le preguntamos, nos juró y nos perjuró que teníamos que hacer la fila para hacer el check-in. Antes de hacer la fila, Sonia, muy inteligentemente me dijo que mejor le preguntara a los encargados del check-in electrónico si podíamos hacerlo por ahí. Por suerte, nos respondió positivamente, así que pudimos hacer nuestro check-in más rápido que los losers de la fila… MUAJAJAJAJA
Contentas de estar listas al fin, empecé a ver mi billetera, cuando… ¡Horror! No tenía el papelito que todo el mundo me dijo que guardara hasta el último día que estuviera en Estados Unidos. Lo busqué en todas partes, pero nada… Ni siquiera algo que se le pareciera. Así que, normalmente, me puse histérica, neurótica y todo lo que ustedes puedan imaginar. Me fue casi imposible esconder mi estrés en el momento en el que hice la fila, razón por la cual, el gringo miró mil veces para cerciorarse de que era yo la del pasaporte. Salimos de los “controles paranoicos” de los gringos y llegamos a la sala de espera, donde le preguntamos a una encargada de American Airlines, que podía hacer por mi problema del papelito. Para mi colmo, ésta sólo dijo: “Tienen que decirle a la persona que está en el kiosko de su viaje que le de un duplicado…”. Realmente fue algo bastante, ya que yo me encontraba increíblemente estresada porque creía que iba a ser un proceso bastante complicado, cuando en realidad era demasiado fácil. Es más, para agrandar más el colmo, los que recogían los tickets ni siquiera le pidieron el famoso papelito a Sonia…
Después de ocho horribles horas de viaje, llegamos a París… París, la ciudad de mi vida. Estaba demasiado contenta de poder regresar… La llegada no fue lo que imaginé, ya que tuvimos que esperar 10 minutos en el aire antes de poder aterrizar y había sol (sí, yo imaginaba mi llegada en un día nublado…), pero aún así me sentía bastante contenta. El avión aterrizó y tuvimos que bajarnos por una escalera (imagínense…) con mil kilogramos de equipaje de mano, nos subimos a un bus que nos llevó hasta el lugar en donde controlaban nuestro pasaporte. Cuando llegué, me preguntan si sé hablar francés… Contenta, respondí: “Ouais”. El hombre me vio, bastante molesto, y me contestó: “oui”. Yo lo quedé viendo más mal de lo que él me vio… Y rápidamente, me regresó mi pasaporte.
A Sonia le tocó enfrentarse con un señor más tranquilo… Pero éste le pidió como mil documentos antes de dejarla entrar. Pero bueno, las dos entramos al final… Salimos corriendo a buscar nuestras maletas que no eran de mano, para después ir a buscar la puerta en la que tenía que abordar mi otro avión… Esto fue todo una aventura, créanme, ya que según mi boleto tenía que ir a una terminal 2D, pero habían como mil lugares marcados con el 2D. Así que busqué por todas partes con el carrito que llevaba todas mis maletas, hasta al fin encontrar la famosa terminal… Fue en ese momento en el que me separé de Sonia. Yo, que ya estaba acostumbrada a estar con ella todos los días, sentí un horrible abandono en ese momento, pero por otra parte, sabía que teníamos que hacerlo… Por el momento, nuestras vidas tenían que tomar rumbos bastante diferentes. Así que la abracé y le dije que pronto la visitaría. Entré en el que tenía que hacer el Check-in, contenta de haberlo logrado… Al preguntar si era ahí el lugar, me dicen que sí, pero que tendría que esperar media hora antes de poder hacerlo. Así que me senté y esperé lo que tenía que esperar. Hice mi Check-in, pero cuando estaba por pasar mi segunda maleta, me dicen que sólo tenía derecho a llevar 20Kgs y que si llevaba más, tenía que pagar recargo… 3€ por kilo. Naturalmente, mi segunda maleta pesaba casi tanto como la primera, así que pagué 54€ de recargo, pero eso no fue lo feo, sino que me tocó volver a salir de ese lugar para ir a pagar… Ya cuando quería regresar, no encontraba mi entrada… Pero seguí el famoso dicho que dice: “Preguntando se llega a Roma” y llegué hasta la puerta. Subí al avión, sana y salva, pero el calor del mismo me estaba asesinando y todo se puso peor cuando nos dijeron que teníamos que esperar antes de irnos… El calor y el “jet lag” me obligaron a dormirme… No me desperté hasta que ya estábamos listos para partir. Me sentía horriblemente mal, físicamente, y todo empeoró cuando el avión despegó porque la presión fue bastante fuerte y los dolores por cargar 60 kilos se hizo increíblemente insoportable… Pero bueno… Llegué sana y salva a Alsacia.
Las dos profesoras de español estaban esperándome en el aeropuerto… Las dos son muy simpáticas y bastante acogedoras. Como no podrían darme mi apartamento inmediatamente, una de ellas se ofreció a alojarme hasta el día siguiente… El lugar en donde vive es muy lindo. Es un pueblito alsaciano cuya arquitectura me fascina.



Fui a dar una vuelta por ahí y consumí cada segundo… Pero el “jet lag” me obligó de nuevo a regresar a la casa de la profesora. Dormí como un poco, y al despertarme sentí una horrible tristeza. En el aeropuerto no tuve tiempo de llorar por separarme de Sonia, así que lo hice en ese momento… Por otra parte, estaba bastante preocupada porque no sabía si ella estaba bien o no. La profe de español llegó a avisarme que la cena estaba lista. Después todo estuvo bien…
Al día siguiente, me desperté súper tarde, pero con bastantes esperanzas de que tendría noticias de Sonia… Comí, arreglé mis maletas y cuando vi mi e-mail, vi la respuesta de Sonia. Me sentí muy feliz al ver que todo estaba bien. La profesora me dijo que teníamos que irnos a tomar mi apartamento…
Ese día me trajo a la que sería mi ciudad de residencia: Molsheim. Desde que entré, me enamoré de ella… Es una ciudad pequeña, pero tiene estación de tren (lo que me permitirá salir muchooo) y está construida de acuerdo a mi personalidad…



En fin, siento que estoy en el lugar en el que debo estar. No me canso nunca de caminar por sus calles…





Ni de mirar los hermosos lugares que se encuentran súper cerca de donde vivo…






Ni de charlar con soledad enfrente del carrusel, mientras la gente come una crepa y cuida a sus niños...


Parece un lugar de cuento… Los edificios me hacen sentir como si viviera en el siglo XVI, y las flores…



¡Las flores son bellísimas! Están tan llenas de color, de vida… No son como las de Honduras, que están desteñidas, éstas son preciosas…. Claro que se le paga a un grupo de personas para que las mantengan así.
Sé que algún día voy a aburrirme de este lugar, pero por el momento… Por el momento me siento tan bien al pensar que estoy viviendo aquí. Otra cosa que me tiene alegre es saber que vivo a 15 minutos de Strasbourg… Sólo tomo un tren y ya. Ya he ido dos veces ahí… Siempre en compañía de Katie,una de las asistentes gringas. Strasbourg es mi lugar ideal multiplicado por 1000… Cuando pueda, les mostraré fotos.
Hablando de mis salidas a Strasbourg… Ayer fui con Katie y su novio a Strasbourg a conocer a algunos de los asistentes gringos. Es tan divertido ver cómo todos ellos pierden el poder aquí. Pero bueno, muchos de ellos son bastante simpáticos… así que no va a haber problema, pero bueno, aún así es cómico. Ayer, decidimos ir a bailar… Ustedes saben lo mal que bailo yo, pero el gringo decía que bailaba súper bien, imaginen lo duros que son. Bueno… Ahí les estaré contando mis otras aventuras.