08 agosto 2006

Irme...

Hace unas cuantas horas estuve viendo el blog de una amiga mía quien se fue a Francia a recibir un curso. ¡Cómo la envidio! Me gustaría también estar allá, sonriéndole al cielo, en vez de encontrarme aquí, pensando en lo poco que vale estar respirando.
Recuerdo aquellos días en los que fui a Francia, ¡Qué bello era todo! Entrar en el aeropuerto, subir aproximadamente 100 gradas con una maleta en mano, para llegar al hotel. O el día en que los profesores nos regañaron porque supuestamente habíamos logrado de que no nos llevaran a la Tour Eiffel... O bien, la tarde en que unos niños andaban jugando con gas lasgrimógeno y lo derramaron, haciendo que todos nosotros tosiéramos como locos. O bien, esos tres días en Saint-Ouen-les Vignes, cuando el conductor de nuestro bus era visto como "el violador", o cuando los negritos se metieron a nuestros cuartos para revolver todo lo que teníamos y nos dejaron piedras satánicas para asustarnos. ¿Y la guerra de nieve en la que salimos ganadores? Sí, ¡¡¡qué hermoso eso!!! Ah, pero no pueden dejar de lado el día en el que fuimos a Strasbourg y casi nos hacemos pipí... O cuando aquel niño raro empujó a Marcela y a Rigoberto porque quería quitarles un cuaderno de dibujos. ¿Y Norita, te acordás cuando nos echamos nieve en las camisas?
Todos eran dolores dignos de una comedia de niños tontos, ¡pero eran preocupaciones tan bellas! Comparadas con los dolores que se sienten estando en esta maldita casa, respirando amistades muertas y dolores que vendrán en el futuro... Ya no quiero estar aquí, aunque me decepcione de todo lo demás, insisto con que quiero irme de este lugar. No puedo seguir encarcelada en todo esto... necesito despertarme y querer ver algo nuevo, no estar aquí pensando en personas que estuvieorn conmigo en el pasado...
YA NO AGUANTO!

1 comentario:

marcela dijo...

Qué memoria! Yo no me acuerdo de casi nada de eso. Qué lástima.